domingo, 18 de diciembre de 2011

El caracter: una carta de triunfo o de fracaso

¿Cuántas personas conocemos de las que nos gustaría estar siempre lejos? cuando alguien nos pregunta el porqué, generalmente decimos que no hay una buena química entre nosotros, porque es muy impulsivo, entiende que siempre tiene la razón y otros argumentos que podrían ser muy válidos, pero con la falta de empatía, estamos asumiendo que la persona en cuestión no tiene un carácter afable, que no escucha a los demás y que entiende que las relaciones son un juego, en que no siempre hay que salir ganando de toda discusión o conversación sobre un tema, quizás de naturaleza trivial.

Podríamos ir avanzando que el problema es de un carácter mal manejado. Como se da en un sentido, también se da en el otro, también a aquellos que les falta el carácter suficiente para enfrentar situaciones están en el camino del fracaso.

Hay una frase de Lucio Anneo Séneca,  muy interesante que al analizarla nos enseña mucho acerca del carácter y dice:

Se puede apreciar el carácter de todo hombres en la forma en que recibe la alabanza.

Cabría preguntarnos ¿qué es el carácter? alguien lo definió como:

La suma total meritoria de lo que posee un hombre después de haberlo ganado todo y lo único que le queda después de haberlo perdido todo. 

Podría parecer una expresión de arrogancia, pero es así, el carácter da poder. Por supuesto no nos referimos al poder aplastante, pero si a la firmeza en las decisiones. En su lecho de muerte J.P. Morgan, uno de los más grandes financistas de todos los tiempos, dijo: El carácter es el único indicador de un hombre, o la única regla con la cual puede ser medido en los negocios, por lo tanto los bienes materiales son de importancia secundaria.

Los muros del carácter que pueda construir una persona resistirán las embestidas más despiadadas que cualquier otra persona pueda dirigir contra él, por tanto el buen carácter es una cualidad absolutamente inconquistable. La reputación puede mancharse , pero el carácter no, ya que la reputación es lo que la gente pueden decir que una persona es, pero el carácter es lo que realmente es.

El carácter para una persona es tan importante que lo colocan por encima del talento, el genio, el dinero y las amistades, realmente no hay nada con que compararlo. Una persona puede ser poseedora de todas la cualidades citadas antes y ser un infeliz o un inútil y vivir o morir en la bancarrota espiritual si no tiene carácter. Esta importante cualidad  da un poder infinito que puede llevar a la gente a la inmortalidad, o sea que le permite trascender a través de los tiempos.

Lo invito a que haga una lista de las personas que conoce, que estoy seguro que son muchas, empezando por usted mismo y clasifíquelos por su carácter, de la siguiente manera:

- Carácter afable pero firme
- Carácter impulsivo
- Carácter débil, capaz de cambiar de un momento a otro la forma en la piensa acerca de algo
La elección en gran medida va a depender de nuestro carácter, por supuesto que si el suyo es dominante o impulsivo, le gustaría tener relaciones con alguien de carácter débil y así cada quien busca relacionarse con quien se sienta más comodo y pueda cumplir con sus planes y objetivos trazados en la vida.

Recuerde que un mal carácter, que además es mal manejado puede llevarlo al fracaso por talentoso que sea y un carácter débil o manejable también lo pueden llevar al fracaso, los caminos están ahí y su carácter también
   

domingo, 13 de noviembre de 2011

El respeto a nosotros aumenta la integridad

El respeto a nosotros mismos debería constituir el Norte de nuestro accionar en la vida, cuando tenemos claro tan importante valor, también respetamos a los demás. Esto se hace altamente necesario, especialmente en estos tiempos y particularmente en nuestro país donde el irrespeto ha ido ganando terreno y creo que es mucho lo que ha ganado.

Son muchos los factores que están influyendo para que estemos viviendo situaciones un tanto preocupantes, aunque los gobiernos tienen una alta responsabilidad en las situaciones que de manera global se presentan, o sea a la parte macroscópica del sistema, es sabido que el todo está compuesto de partes y esas partes somos cada uno haciendo de manera correcta  lo que nos corresponde en cada momento y circunstancia.

Por tanto hay que empezar por nosotros a cambiar cosas importantes, porque individualmente somos un ente microscópico de muy poca influencia cuando nos vemos sólos, pero cuando accionamos poniendo de manifiesto todo cuanto nos respetamos y nos queremos, lo cual también es una manifestación de respeto, aunque no lo percibimos, pero comenzamos a influir en los demás, no hay que olvidar lo que dice un bello proverbio, las palabras convencen, pero el ejemplo atrae.

Las tradiciones místicas orientales y también las occidentales nos enseñan que cuando nos respetamos a nosotros mismos, el honor personal y la integridad resplancen en nuestros ojos. No hay que decirle a nadie que usted se respeta a si mismo, toda su personalidad lo transmite.

La capacidad de soportar sufrimientos es una cuestión de honor espiritual que le permite asimilar en su sistema la energía de respeto que le transmiten otros. Empeñar su palabra y mantenerla, no sólo ante los demás, sino ante nosotros mismos, no es más que una extensión de esa energía.

Posiblemente las generaciones que nos precedieron le daban más crédito a su palabra y por eso hablaban de la palabra empeñada como un compromiso que no necesitaba de soportes legales, se hacían grandes negocios donde todo los compromisos eran a base de palabras, porque el respeto a sí mismo y la palabra tenía tanto peso específico que todo se desarrollaba y se cumplía sin la necesidad de firmas y testigos.

Definitivamente eran tiempos en que las personas, generalmente menos instruídas que las de ahora,  respetaban más los acuerdos y se daban claras demostraciones de  integridad.

Creo que cada uno debe escribir un código de honor para su vida, por el cual se rija y de seguro será un ciudadano diferente.

domingo, 23 de octubre de 2011

Los conflictos generacionales

Este podría parecer un título muy gastado por lo trabajado que ha sido a lo largo de los tiempos, sin embargo cada día tenemos que enfrentar nuevos retos porque cada veinte o veinticinco años tenemos una nueva generación. Es algo tan fácil de entender que una persona que hoy tenga setenta y cinco años ha visto tres generaciones y ha tenido que convivir con ellas, tratar con ellas y ver cambios importantes que han sucedido a lo largo de esos periodos.

Por eso no es raro ecuchar muchas personas decir que los tiempos pasados son tiempos deseados o que los tiempos pasados fueron mejores, no hay nada más falso que tener esa concepción del tiempo y de las generaciones más jóvenes con las que tenemos que tratar.

Cuando vivimos el tiempo presente, lo que implica no atadura con el pasado, descubrimos que cada generación tiene su encanto. Recuerdo toda las cosas que nos decían las generaciones que nos antecedieron, generación que no tuvo luz eléctrica en su mayoría y que bailó en piso de tierra, sólo para citar dos ejemplos,

Cada generación está llamada a jugar su papel, mi generación en los paises desarrollados ha sido la creadora de la gran revolución tecnológica que vive el mundo, pero también fue la que puso los muertos en la Segunda Guerra Mundial y en la Guerra de Vietnan, generalmente mandada por la generación anterior.

Creó expresiones musicales que han pasado a formar parte de la cultura, para muestra ahí están los Beatles, la celebración con júbilo de la llegada de la Constelación de Acuario, augurando cosas buenas para el mundo; basta que con se recuerde el musical de Broadway, Hair y el movimiento Hippie, que aunque tuvo sus desviaciones, uno de sus grandes aportes fue promover la paz y no la guerra que estaba siendo aupada por la generación anterior.

En mi generación está los grandes abanderados de las luchas políticas para enfrentar los dictadores, donde nuevamente esa generación volvió a poner los muertos, tomó partido en los momentos momentos más difíciles de la Guerra Fría, donde volvió a poner los muertos y así podríamos poner una lista interminable de ejemplos de una generación que fue ácidamente criticada por la anterior; recuerdo que en la secundaria tenía un profesor que decía: ustedes son como la tambora que suenan mucho y no tienen nada adentro.

La generación que nació después de los años ochenta es también una generación diferente, nació con la tecnolgía, habla de cosas diferentes, piensa y siente diferente, para sorpresa de las generaciones que le han antecedido dicen los neurocientistas, que han logrado desarrollar los dos lóbulos cerebrales por lo que pueden realizar diferentes tareas a la vez.

Hablo por mi generación, deseo que  eso sea totalmente cierto para que no se caigan las defensas que hago a esa generación, que es usuaria de las nuevas tecnologías, por lo que se les llama los nativos tecnológicos.

Son dueños de destrezas que nosotros no tenemos, fueron educados mirando la pantalla de un monitor y conectados al internet, donde pueden ver los grandes acontecimientos que ocurren en el mundo en tiempo real; nosotros en esa misma pantalla nos indican lo que debemos hacer y tenemos que pedir auxilio.

Han sido creadores de muchas expresiones musicales, que a mí particurmente muchas de ellas no me atraen, pero hay que reconecer que son expresiones culturales, la crítica es el proyectil que disparan los que no pueden innovar. 

Guardando la distancia, veamos el siguiente ejemplo: fueron muchos los que criticaron el concierto de Tchaikovski  para piano por las innovaciones que introdujo en la técnica de ejecución, especialmente en el cruce de las manos; hoy se le tiene como una de las grandes joyas de la buena música, si no se hubiera atrevido a innovar el mundo jamás hubiera podido disfrutar de tan exquisita obra musical.

Para conformar a los críticos de estas generaciones con las que tenemos que convivir, tratar y trabajar, somo nosotros los que tenemos que modificar muchas cosas y hacer de guía donde se nos permita y esperar que ellos entren en producción y conocer lo que han hecho bajo nuestra guía y por la concepción que tienen de la sociedad, pero son muchas las cosas que han cambiado de las que esa generación no es responsable, tenemos muchos hogares disfuncionles, madre solteras criando sus hijos, los cuales pasan la mayoría del tiempo solos, más libertad, a veces sin límites.

Para información de aquellos que creen que esas críticas son propias de estos tiempos, uno de los grandes pensadores de todos los tiempos, nos referimos al gran filosófo Platón, se quejaba de la generación de los jóvenes de su tiempo y le lanzaba duras críticas, definidas esas de las que llamamos las constantes de los tiempos. Reconcíliese con esta generación y sea feliz.



domingo, 16 de octubre de 2011

No hay premios ni castigos, sólo hay consecuencias

La gran mayoría de las personas viven en función de un premio, aún en nuestra niñez cualquier buena acción o comportamiento recibía una gratificación y cualquier mala acción recibía un castigo, que unas veces eran físicos y otras veces era de carácter psicológico. Para esa época la mayoría eran de naturaleza corporal,  así se manejaban las diferentes situaciones en el entorno en que nos desenvolvíamos. Sin embargo las cosas han cambiado y creo por la consecuencia de lo que hacemos o lo que nos pasa recibimos más premios que castigos, con esto no quiero decir que mi tiempo fue mejor, simplemente este tiempo es diferente y esta generación es diferente, diría bastante diferente a la nuestra.

Aun tratándose de una generación muy joven ha sido digna de estudio y de análisis muy profundo acerca de su comportamiento, estilo de vida y la forma de manejarse en el medio y no puede ser de otra manera, es la generación que nació con la tecnología, posiblemente junto con el biberón recibió al Super Mario como video juego y otros juegos que se apoyaban en la tecnología, muchos provienen de hogares disfuncionales, de madres solteras, las cuales tienen que trabajar muy duro, conviertiéndose en verdaderas heroínas de la familia.

Aun es muy temprano para determinar las consecuencias de ese nuevo estilo de vida que se está imponiendo y que definitivamente constituirá el relevo generacional. A esta generación es que se le ha dado en llamar los nativos digitales en contraposición con la nuestra que somos los inmigrantes digitales. Están por verse las consecuencias de estos cambios tan drásticos que estamos experimentando y que tenemos que adaptarnos rápidamente, especialmente los que trabajamos con jóvenes en las escuelas y universidades.

El problema tiene consecuencias aun mayores porque los generadores de las nuevas tecnologías que están cambiando el mundo no ha sido producida por los nativos digitales, sino más bien por los inmigrantes digitales e impuesta mediante novedosas campañas de mercadeo a los nativos digitales, hay unas consecuencias que no podemos medir y no sabremos a quien premiar y a quien castigar en el futuro.

Hoy la Generación X a la que pertenezco se queja de los jóvenes de esta época, pero  la mayoría de los dispositivos tecnológicos que hemos puesto en los manos de los jóvenes y que están cambiando gradualmente la sociedad son frutos del esfuerzo científico de generaciones anteriores, claro está que los fabricantes de productos tecnológicos no están para medir consecuencias, sino para hacer dinero, lo que hará muy difícil poder castigar a alguien cuando un producto cause algún daño a largo plazo.

Consecuencias positivas, de acuerdo con los investigadores en el campo de la neurociencia está generación está mejor preparada  para hacer varias cosas a la vez, por eso los vemos escuchando música, chateando frente a una computadora con varias personas a la vez, con un libro abierto, no sabemos si están estudiando, pero al menos tienen un libro, viven en función de lo inmediato y  les gusta ser retribuídos por cualquier cosa que hagan, podemos seguir citando cualidades de la Generación Y; ese gran conglomerado social ha conseguido un mejor desarrollo de sus dos hemiferios cerebrales que la generación que le ha precedido.

Sería una temeridad de mi parte desafiar los resultados de investigaciones muy serias con respecto al comportamiento de esa generación, pero no dejo de preocuparme por las cosas que vivo a diario en las aulas universitarias, esperemos que sus consecuencias sean un premio para la sociedad y para ellos mismos, porque será difícil encontrar culpables y poder pedirles cuenta cuando se descubra que las cosas han salido mal.     

martes, 4 de octubre de 2011

El poder y sus aristas

Acerca del poder se puede escribir un tratado, como en efecto los hay, porque es algo tan inherente al ser humano que ha sido tema de grandes debates, no sólo por su significado, sino también por su uso y abuso. Veamos algunas frases acerca del poder, de autores desconocidos, pero son muy significativas y nos dicen como algunos pensadores ven el poder y al que lo ostenta:

1. El mal uso del poder tiende a envilecer al individuo

2. Donde hay exceso de poder, no hay espacio para la justicia

3. A mayor poder externo, menor poder interno

4. El poder radica en uno mismo, la dificultad está en saber encontrarlo

5. El poder está en creer que se puede hacer posible lo imposible

6. El poder mal usado es la llave que abre más puertas podridas

7. El ser supremo es el único que tiene el poder de hacerte feliz

Recuerdo que en mi adolescencia conversando con alguien de mucha experiencia se me ocurrió decir que una persona que era tema de nuestra conversación me lucía muy buena y la respuesta de mi interlocutor fue dale una arma, dinero y poder y si aun así continua siendo buena, es realmente buena.

El tiempo le ha dado la razón, por eso la primera de las frases de la lista lo revela todo, tengo experiencias que me han tocado muy de cerca y otras no me han tocado pero el tiempo se ha encargado de mostrarnos que todo es transitorio, que finalmente todo pasa y todas las aguas vuelven a sus cauces.

¿Qué hemos traído cuando llegamos a este mundo? Aún los hijos de millonarios, reyes y príncipes vienen con las manos vacías y así se irán de este mundo, acumulan un poder transitorio, una fortuna transitoria y por supuesto unos bienes materiales prestados, porque al salir de este plano hay que dejarlos, aún aquellos que optan por la cremación se llevan menos y salen de este plano más purificados de acuerdo con las culturas antiguas que mantienen esas costumbres.

Hay una frase que la escuchaba mucho en mi niñez que decía: el que nada tiene, nada vale. No sabemos a qué ser humano cargado de frustración y de desconfianza en sí mismo se le ocurrió algo de tanta pobreza espiritual y de tan poco coraje, la misma reconoce que el poder es para los que más dinero y bienes materiales poseen; craso error.

El poder está en cada uno de nosotros, esa es la gran batalla que tenemos que librar, porque ese poder será permanente y todo lo bueno que pueda hacer por los demás te permitirá trascender, hay que pensar por un momento cuántas personas hemos conocido que tuvieron un poder casi absoluto y hoy son parte del vertedero de la historia que ni sus familias cercanas lo recuerdan y le rinden homenaje como el que tuvo el poder y lo usó para hacer el bien a los demás.

El poder es para bien usarlo, bien servir y trascender

domingo, 25 de septiembre de 2011

Los positivos somos más, pero no anunciamos nuestros logros

Este es un título que obedece a la creencia de muchas personas, y me inscribo en ese grupo, veamos algunos ejemplos:

1. En un salón de clases generalmente los más ruidosos e indisciplinados son los que peores notas obtienen y por supuesto son los que al final del curso quedan con las peores calificaciones.

2. En el escenario político, los que más ofrecen y los que menos cumplen son aquellos que quieren estar en los medios de comunicación todos los días
haciendo ruido, terminan pareciéndose a uno de los instrumentos de nuestra música típica, suenan mucho pero no tienen nada en su interior.

3.En la vida religiosa el comportamiento es similar, mucho ruido y poca fe y así podríamos poner muchos ejemplos del ruido que hacen los que no pueden aportar nada.

¿Qué debería hacerse para cambiar esa situación? lamentablemente los positivos parecen enemigos de dar a conocer sus valores y realizaciones. Claro está que se ha establecido un paradigma, el cual hay que romper de que las noticias positivas no venden, pero eso creo que es propio del morbo periodístico que no hay dudas que se ido influenciando en mucha personas que se dejan arrastrar por el que menos tiene que decir, y por supuesto del que menos tiene que aportar a la construcción de una mejor sociedad.

El silencioso y positivo se deja dominar por el parecer y no por el SER.
En mi vida escolar leía los poemas del poeta mejicano Amado Nervo y recuerdo una frase de un poema que decía: No discuto mi honradez, con el silencio la impongo, lamentablemente estamos viviendo otros tiempos, creo que los honrados somos muchos más, pero todo parece indicarnos que tendremos que romper el silencio y salir a predicar las realizaciones y las buenas acciones, quizás por cada uno que haga ruido hay cien que tienen cosas positivas que decir pero se dejan avasallar por el ruido de la tambora, olvidándose de que no hay nada en su interior.

Sabemos que la sabiduría es silenciosa y la ignoracia es ruidosa, pero mientras más tiempo pasamos callados sin que los demás sepan que cosas positivas hemos realizado o ayudado a realizar, más terreno gana el ruido, ese paradigma hay que romperlo, el ruido y la vocinglería se han convertido en guías de la sociedad en conductores de masas y en creadores de una cuestionable conciencia.

No tengo dudas de quienes se han beneficiado de ese tipo de comportamiento porque lo fomentan y lo pagan muy bien, bastaría que escuchara algunos programas interactivos, especialmente de radio, cuando abren sus micrófonos al público, ahí se pone de manifiesto la presencia del ruido y la ausencia de la nueces.

Hablen los positivos
Hablen los que tengan realizaciones
Hablen los que tengan nueces

domingo, 18 de septiembre de 2011

La esperanza mantiene

Podría parecer poco original usar como título un refrán tan conocido como ese, pero el mismo encierra tanta sabiduría que no hay ninguna razón para que no sea utilizado y ver la riqueza y enseñanza que nos deja.

Hay una frase muy hermosa y llena de sabiduría del escritor italiano, Giovanni Papini que dice: Todo ser humano vive por lo que espera.

Esa es otra forma no refranera de decir lo mismo, veamos porque la esperanza mantiene:

1. El que pide amor, espera ser correspondido
2. El que pide trabajo, espera conseguirlo
3. El que no tiene salud, espera recuperarla
4. El que inicia una carrera universitaria, espera graduarse
5. El que hace una inversión, espera tener ganacias

Así podríamos confeccionar una lista interminable de cosas que necesitamos en la vida y que todas ellas descansan en la esperanza.
Tener esperanza nos energiza, nos da la motivación necesaria para seguir adelante con los proyectos emprendidos, en definitiva no hay ningún logro importante en la vida que sea alcanzado sin una carga de esperanza puesta en él.

Todo el que tiene hijos también tiene la esperanza de que sean personas de bien, que sean correctas y que vivan de acuerdo con los principios básicos que norman la sana convivencia y el bienestar colectivo, he ahí una carga de esperanza para una mejor sociedad.

Frente a un problema de salud, hacemos dos encomiendas, primero ponemos nuestra esperanza en el Ser Supremo y luego le pedimos  a ese Ser que todo lo puede para que ilumine al médico y encuentre el camino para solucionar nuestro problema. Ahí está la esperanza, por eso nos mantenmos a base de esperar, por un lado de nosotros mismos y por otro de los demás.

Las doce uvas el 31 de diciembre son un vivo ejemplo de esperanza, para alcanzar algo, cosas pendientes de realizar, que en la mayoría de los casos dependen de nosotros, pero todo aquello que depende de nuestra voluntad se hace más difícil de alcanzar que aquello que depende de otros, para poner la esperanza en nosotros hay que doblegar ese poder interior que muchas veces se opone a que alcancemos metas y el principal matador de esperanza está en nuestro interior, no proviene del  vecino, el amigo o del familiar.

Hay un principio socrático que dice: Es un acto de valor vencer un ejército, pero más valor tiene el que se ha vencido así mismo para alcanzar lo que buscaba.   

Siembra esperanza en tu vida para que te mantengas cargado de energía y enfocado en tus metas u objetivos.